lunes, 23 de agosto de 2010

Otro gran gran finde, dónde el tiempo vuelve a pasar demasiado rápido.
Y de nuevo una cuenta atrás (13d).
T.E.Q.U.i.E.R.O.
Siempre le preguntaron sí de verdad le merecía la pena...
Volver a pasar por todo lo que ya había pasado. Con el tiempo y la costumbre, había comenzado a superarlo, o más bien a sobrevivir. Se había acostumbrado a vivir sin esa droga que tanto necesitaba; sólo esa droga era capaz de hacerle sentir así, se sentía vivo de verdad, el resto del tiempo no era lo mismo; podía tener momentos felices pero se sentía imcpleto, faltaba ese pequeño (enorme) toque que sólo SU droga le producía pero eso era algo que sólo sus ojos veían, nadie más lo entendía ni podría entenderlo jamás.
Nadie lo entendía, él estaba empezando a aprender a vivir sin aquello, ya no sentía ese nudo en la garganta, ni esa angustia constante. Seguía estando triste si pensaba en ello (que era la mayoría del tiempo), pero volvía a comer con normalidad, a dormir aunque le llevase su tiempo...
Por eso no entendían cómo recaía una y otra vez. Podían hacerse una idea del placer que le producía en ese momento, pero jamás comprenderían cómo podía elegir ese momentáneo placer y volver a pasar por todo aquel calvario.
Pero eso es algo que ellos jamás entenderían. Y él, en cierta manera, tampoco quería hacerles entender.


(muy muy llevado al extremo, claro; y desde luego muy matizable sí se quiere comparar...)

domingo, 22 de agosto de 2010

(estaría mintiendo)

Como sí te digo que NO te voy a escribir más mensajes...
Como sí te dijera que no me gusta dormir contigo...
Como sí te digo que me da igual irme contigo de vacaciones...
Como sí te dijera que no estaba deseando que llegase ayer...
Como sí te digo que prefiero volver pronto a casa, y que tú te vayas solo a cualquier parte.

viernes, 13 de agosto de 2010

«Ha sido un error. No deberíamos ni haber llegado hasta aquí… pero henos aquí. Igual que en las grandes historias, señor Frodo, las que realmente importan, llenas de oscuridad y de constantes peligros, esas de las que no quieres saber el final porque ¿cómo van a acabar bien? ¿Cómo volverá el mundo a ser como era después de tanta maldad como ha sufrido? Pero al final todo es pasajero, como esta sombra. Incluso la oscuridad se acaba para dar paso a un nuevo día. Y cuando el Sol brilla, brilla más radiante aún. Esas son las historias que llenan el corazón, porque tienen mucho sentido aun cuando eres demasiado pequeño para entenderlas. Pero creo, señor Frodo, que ya lo entiendo, ahora lo entiendo: los protagonistas de esas historias se rendirían si quisieran, pero no lo hacen, siguen adelante, porque todos luchan por algo.»

me gusta seguir viendo de vez en cuando el señor del los anillos. Aunque ya me sepa hasta los diálogos.

lunes, 9 de agosto de 2010

Lo que hemos vivido

Los besos tan largos,, los tragos amargos...
... Lo que hemos vivido.

Por suerte, una vez más, me he dado cuenta que no estoy sola. Que pase lo que pase tendré un hombro en el que llorar, una mano que siempre estará tendida para ayudarme a levantar.
Gracias a esos hombros, y esas manos, que por supuesto, tienen nombre y apellidos.

viernes, 6 de agosto de 2010

Hace hoy una semana, fue para mi abuelo el primer día del resto de su vida, de su "nueva" vida. En parte, también para el resto de personas que te conocimos y te disfrutamos, hoy, a eso de las 11:30 ha hecho una semana que descansaste.
Desde hacía tiempo repetías que querías irte con tus padre y tus hermanos, desde hace una semana estás con ellos, y tu cuerpo también.
Volver a ver aquella tumba, recorrer de nuevo ese camino, pero esta vez no para ver dónde estaba el tío, sino para despedirte a ti. Cada pala de arena que echaban por encima te alejaba un poquito más de nosotros, nos alejaban de volver a verte.
Sí no puedo evitar no ver la imagen de la última vez que te vi, cada vez que me voy a dormir, tampoco puedo sacar de mi cabeza esa matrícula: "3577 FKV", el último coche en el que viajaste, el coche que llevamos delante durante el viaje más largo de mi vida (esa es la impresión que tuve, aunque por otro lado no quería que terminase), el viaje antes de despedirte para siempre.
No es lo mismo sin ti.
Estoy viviendo demasiadas cosas nuevas a las que se me hace dificilísimo acostumbrarme: las comidas de domingo sin ti, ir a tu casa, llamar al abuelo y no a los abueloS... Todo.
Nada más abrir la puerta de tu casa se nota que no estás, faltas tú revoloteando sacandonos de todo de la nevera.
Tu sillón está vacío, y esque nadie podría llenar el espacio que has dejado.

domingo, 1 de agosto de 2010

Hasta siempre abuela

Así paso página y pongo fin a los que han sido los dos días más difíciles d mi vida. Decirte adiós.
Sólo me quedo con la de gente que había en tu despedida, y con las palabras de un familiar.
"Así se ha ido la abuela, como era ella, silenciosamente, sin llamar la atención."
Gracias por tantísimo abuela, por luchar 5 años con todas tus fuerzas porque seguías teniendo momentos en los que le ganabas el pulso y seguías siendo tú.
No voy a dejar que tu recuerdo caiga en el olvido.