miércoles, 30 de noviembre de 2011
martes, 29 de noviembre de 2011
lunes, 28 de noviembre de 2011
sábado, 26 de noviembre de 2011
martes, 22 de noviembre de 2011
...yo...
No recuerdo desde cuándo empecé a ser así. Una persona que se puede enfadar por un millón de cosas, pero que a los dos minutos se le pasa.
Si tuviera que calificarlo de defecto o virtud, no sabría por cuál decidirme.
Aunque a veces resulte desquiciante para los demás, a mi me gusta el no poder irme enfadada a casa, el estar a los dos minutos bien con esa persona con la que haya tenido el problema, que no quede ni un resquicio de rencor ni de ese tonto enfado.
Sin embargo, desquicia, y lo sé. A veces (transcurridos esos dos minutos) yo tampoco entiendo qué se me ha pasado por la cabeza para enfardarme por esa tontería, y lamento más que nadie el no poder volver atrás en el tiempo para borrarlo y que nunca hubiera existido ese momento.
Intento cada día contenerme y respirar, y así no tener que lamentarme más por posibles enfados tontos de los míos.
Si tuviera que calificarlo de defecto o virtud, no sabría por cuál decidirme.
Aunque a veces resulte desquiciante para los demás, a mi me gusta el no poder irme enfadada a casa, el estar a los dos minutos bien con esa persona con la que haya tenido el problema, que no quede ni un resquicio de rencor ni de ese tonto enfado.
Sin embargo, desquicia, y lo sé. A veces (transcurridos esos dos minutos) yo tampoco entiendo qué se me ha pasado por la cabeza para enfardarme por esa tontería, y lamento más que nadie el no poder volver atrás en el tiempo para borrarlo y que nunca hubiera existido ese momento.
Intento cada día contenerme y respirar, y así no tener que lamentarme más por posibles enfados tontos de los míos.
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